martes 8 de mayo de 2007

Seminario de Luis Pascual

El sábado pasado tuve oportunidad de asistir al seminario que brindó Luis Pascual, guionista , director de arte y productor argentino radicado en Estados Unidos. El lugar fue el Auditorio Cendas, en el barrio de Palermo.
La experiencia fue muy buena y sirvió para alimentar más la idea de que vale la pena dedicarse a esto. A pesar de que no conocía su nombre y la entrada no era nada accesible, quedé más que conforme. Para ser justos hay que mencionar que una parte de la recaudación fue para una entidad benéfica -la Casa de Ronald McDonald- y la organización del evento fue muy buena. Ah, y me gané una peli en dvd! (primera vez que gano algo en un puto sorteo)

A continuación algunos conceptos que me quedaron de la jornada, y sobre los que me parece valioso reflexionar.

  • Actualmente se está dando un fenómeno del que no estamos tomando consciencia, y es que hay un mercado americano que se está saturando. Muchos argentinos no se han dado cuenta de que los norteamericanos están necesitando ese valor agregado, latino, que ellos no tienen. Se requieren nuevas formas de contar, nuevas historias, nuevos personajes que desde nuestra creatividad podemos aportar: el talento argentino tiene una mezcla cultural muy fuerte y especial, que Estados Unidos y el mundo están buscando.
  • Gran culpa del estancamiento del cine nacional la tienen nuestros propios gobiernos, que poco han hecho por aumentar y fomentar el presupuesto dedicado a las películas. Ningún gobierno le ha dado la importancia debida a nuestro cine; no lo ven como negocio. ¿Por qué si la televisión rinde y maneja cifras jugosas a nivel internacional -ya no sólo las telenovelas, hoy los formatos televisivos argentinos de toda clase se exportan y se venden en todo el mundo- no sucede los mismo con nuestra filmografía?
  • ¿Qué significa cumplir con el estándar de calidad de Hollywood? ¿Qué significa hacer que una película cumpla con el Box Office, con la recaudación que busca el estudio? Significa crear una historia que sea simplemente eterna: que de acá a treinta, sesenta, cien años se vuelva a ver y todavía se siga entendiendo, y sobretodo: que siga emocionando. Esa es nuestra mayor responsabilidad desde cualquier lugar que hagamos cine.
  • Nuestra mejor estrategia es definir con exactitud, con el mayor detalle posible cuál es nuestro talento y maximizarlo. Especificarnos en algo y buscar su punto más alto. El argentino tiende al individualismo de querer hacerlo todo: quiere escribir su película, dirigirla, producirla, venderla, distribuirla, y ésta actitud nos juega en contra. Cada uno tiene un talento en el que se destaca, y reconocerlo y potenciarlo concentrándonos exclusivamente en él es fundamental para mejorar nuestro trabajo.

En fin, muchas gracias Luis por haber compartido tus conocimientos y tu mirada sobre esta industria.